Sandra del Río - Foto: Alex Del Río
Foto: Alex Del Río
Sandra del Río - Foto: Alex Del Río
Foto: Alex Del Río
Sandra del Río -

Sandra del Río

Un lugar donde ser feliz deja de ser una frase bonita y se convierte en realidad

Licenciada en Periodismo, trabaja como Directora en el grupo Condé Nast desde hace veinte años.

Dentro del grupo, anteriormente, trabajó como directora de la revista masculina GQ. Más tarde, como directora editorial de los títulos de Condé Nast en Latinoamérica, con sede en Miami para controlar y pontenciar todas las publicaciones en habla hispana.

Actualmente, y desde 2006 dirige Condé Nast Traveler, revista de viajes de lujo y estilo de vida.

La revista, Condé Nast Traveler, ha ganado 25 National Magazine Adwards y es reconocida alrededor del mundo por su política de veracidad en los viajes, lo que la convierte en la guía independiente más confiable del mercado.

 

Como encontré Ibiza...

Hace exactamente cuarenta veranos (agosto 1973). Llegué desde Roma con una amiga y una Kawasaki y encontré San Carlos. Una magia, la energía, el sol, los espacios, la gente. Y me enamoré de la isla. Desde entonces el amor a Ibiza se ha consolidado, ahora ya somos más (toda mi familia) y cada día me siento más integrada.

 

Alguna de sus mil caras...

La naturaleza de Ibiza es única, espectacular y al mismo tiempo intimista. Los rincones, las calitas, el interior, los pueblos y las iglesias. Y me gusta mucho más en mayo, junio, septiembre, octubre, noviembre, diciembre...

 

Un lujo en la isla...

Que si quieres marcha, te metes de lleno. Pero si quieres paz, recuperar energía tranquilamente, puedes y nadie te molesta. Sigo sintiendo la brisa de la libertad individual.

 

Mi momento preferido...

Los acantilados de las Puertas del Cielo y las Margalidas, Es Cubells, la iglesia y el padre Vicente, tomar unas tapas en San Agustín, la playa de las Salinas o Cap des Falcó, una torrada en San Mateo, las fiestas de mi pueblo que es San José de Sa Talaia, el campo en San Joan, los atardeceres cerca de la catedral en la Dalt Vila, tomar una copa y escuchar música en el café Pereyra...

 

Desde lejos, un recuerdo...

Que necesito volver.

 

La magia de Ibiza...

Un estado de gracia que otorga esta isla a los que creen en ella y no la ofenden.

 

A mis amigos les digo...

- Chicos, con una semana en Ibiza es como si hubierais estado un mes de vacaciones.